sábado, 16 de mayo de 2009

Fallece Castilla del Pino, renovador de la psiquiatría española

Nacido en San Roque (Cádiz) en 1922, Carlos Castilla del Pino, nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1985 y académico de la Lengua, donde ocupaba el sillón "Q", es autor de numerosos ensayos e investigaciones relacionados con la neuropsiquiatría, además de dos novelas -Discurso de Onofre (1977) y La alacena tapiada (1991)-. Había intervenido en importantes congresos nacionales e internacionales de psiquiatría hasta fechas recientes.
Durante el franquismo, el científico fue conocido como el psiquiatra rojo por su defensa de la democracia y por haber sido el adalid en España de un movimiento clínico e intelectual que luchó por humanizar el tratamiento del enfermo mental. Por motivos políticos no pudo obtener en 1960 la cátedra de Psiquiatría y tuvo que esperar hasta 1983 para que le concedieran la cátedra extraordinaria de Psiquiatría y Dinámica Social en la Facultad de Medicina de Córdoba.

Castilla del Pino es autor de numerosos ensayos, entre ellos Un estudio sobre la depresión. Fundamentos de Antropología dialéctica, Dialéctica de la persona, dialéctica de la situación, La alienación de la mujer, La culpa, Sexualidad y represión, Introducción al masoquismo, Teoría de la alucinación y El delirio, un error necesario, galardonado con el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos de 1998.
Cuatro veces candidato al Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (1988, 1989, 1990 y 1991) y doctor honoris causa por varias universidades españolas y extranjeras, el ensayista fue distinguido con los Premios Comillas de Biografía, Autobiografía y Memorias (1996) por Pretérito imperfecto; el Internacional de Ensayo Jovellanos (1998) por El delirio, un error necesario; el María Zambrano de Cultura (2000); y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (2002).

Empezó a ser conocido con su libro Un estudio sobre la depresión. El siguiente, Fundamentos de antropología dialéctica, abrió un nuevo frente social en la psiquiatría y en la conciencia pública española señalando la importancia que en el desarrollo de las patologías y su curación tiene el contexto social y económico. El impacto de la obra se acusó en las nueve ediciones sucesivas que tuvo. Su segundo libro, La incomunicación, se publica en 1969 y tiene trece ediciones. Al año siguiente sus Cuatro estudios sobre la mujer y su Sexualidad y represión son también muy leídos. Son muchos otros los trabajos, algunos anteriores, que habría que mencionar a propósito de cuestiones tan interesantes como El proceso de degradación de las estructuras delirantes (1957), El discurso de la mentira (1988), De la intimidad (1989) y un sinfín de temas de evidente interés público. Otras obras responden a una preocupación científica básica, como la ya citada Foundations of dialectic Anthropology (1969), Introducción a la hermenéutica del lenguaje (1972), Una investigación de teoría psicopatológica (1984) o El delirio, un error necesario, que fue premio internacional de ensayo Jovellanos (1997), así como otras publicaciones que anuncian ya el giro claramente teorético que representa su Teoría de los sentimientos, una monografía importante que desde el año 2000 pasa ya de siete ediciones.


OTRO GRAN DEFENSOR DE LA DEMOCRACIA Y SOBRETODO UNA EMINECIA EN LA AYUDA PSIQUIATRICA Y LA HUMANIZACION DE LOS ENFERMOS MENTALES,COMO PACIENTES Y NO ANIMALES NOS ABANDONA.
HASTA SIEMPRE PROFESOR.

1 comentario:

Caronte dijo...

Descanse en paz.

*Aunque no es el tema más apropiado, no sabía donde ponerlo. Me gustaría agradecerte tu apoyo que me dejaste en el post que escribí sobre mi perro. Un abrazo.